Medidas: 15 x 20
Este cuadro transmite una de las declaraciones más hermosas de amor en la Biblia: “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3).
Es un mensaje profundo que habla de un amor constante, fiel e incondicional. Recuerda que el amor de Dios no depende de circunstancias ni errores, sino que permanece para siempre y se manifiesta a través de su misericordia.
Una promesa que brinda paz, identidad y seguridad, perfecta para mantener presente cada día que somos amados con un amor eterno.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.